Envenenamiento por metales pesados

Martes, 22 de julio de 2008 por

Tras publicar Las bombillas de la muerte, me entró la curiosidad de por qué el mercurio, ese inofensivo metal con el que todos hemos jugado alguna vez cuando se nos rompía el termómetro, es malo para la salud. La misma curiosidad que por qué te puedes envenenar con agua, pero para el mercurio, el plomo y familiares.

La respuesta es simple. Los metales pesados llegan hasta las células y básicamente hacen dos cosas:

  1. Hacen menos permeable la membrana celular.
  2. Modifican la polaridad y respuesta eléctrica de la célula.

Ambas cosas son un marrón de por sí, pero a su vez generan algún que otro problema extra. Por ejemplo, la respiración celular disminuye a causa de la menor permeabilidad de la membrana. La concentración de oxígeno y de sales minerales varía por esa nueva característica y el cambio de polaridad hace que dichas sales se acumulen en zonas no funcionales de la célula. Por todo ello, empiezan a dejar de producir las enzimas suficientes (aparte del hecho de morirse) y empiezan los problemas.

Si el hígado no es capaz de "transformar" esa cantidad, empieza a acumularse y a provocar fallos funcionales. Uno de los grandes problemas es precisamente ése, que el cuerpo los depura muy despacio, de tal forma que el envenenamiento puede deberse a pequeñas dosis a lo largo del tiempo. Fue un método famoso de envenenamiento en épocas pasadas, dado que los síntomas (vómitos, dolor abdominal, depresión...) no eran unívocos ni mucho menos. Aún hoy parece ser que muchas personas que lo han sufrido has sido tildados de hipocondríacos o conspiranoicos...

Fuentes:  Blogia de Vicente Saavedra, Ecoportal(o como los empastes crean iones de Mercurio, vais a morir), Metales pesados en alimentación animal (con niveles tóxicos (pdf))

Las bombillas de la muerte

Martes, 1 de julio de 2008 por

El otro día leí un artículo en El Mundo que durante unos nanosegundos me hizo pensar que estaba al borde de la muerte. Tengo bombillas de bajo consumo en casa. En su defensa hay que decir que está escrito hace más de 6 meses. Las razones que exponen por las que las bombillas de bajo consumo, en concreto las CFL, son malas para la salud, eran las siguientes:

1.- Pueden causar migrañas:

"ASÍ NOS AFECTARÍA. 1) La luz de la bombilla llega a los receptores lumínicos del cerebro. 2) Si es mucha la intensidad, las neuronas envían impulsos a varias zonas. 3) La presión sanguínea aumenta e irradia dolor a la parte lateral y frontal de la cabeza."

mmm... yo diría que eso no depende de que la luz venga de una bombilla CFL, si no que parece que depende de la luminosidad de la bombilla. Que yo sepa, podemos elegir la bombilla según su intensidad y, que yo sepa, las personas fotosensibles también pueden tener problemas con las bombillas tradicionales. Particularmente bueno me pareció el testimonio tal que «Tengo en casa lámparas de bajo consumo y padezco migrañas» que así, sin justificación médica, se puede contestar con la simple estadística o algún testimonio del tipo «Tengo en casa lámparas tradicionales y padezco migrañas»

2.- Pueden causar problemas en la piel como eccemas:

"Por si fuera poco, la luz de estas bombillas (más intensa que la que emiten las lámparas de hilo convencionales) podría desencadenar migrañas y eccemas en personas con la piel fotosensible. Sin embargo, nada se advierte al consumidor en los embalajes de estas luces."

Debo confesar que dudé un ratillo con esta. Cabría la posibilidad de que emitan más radiación ultravioleta que las bombillas tradicionales, lo que podría crear problemas de piel. Afortunadamente, la Agencia de Protección Medioambiental de EEUU (EPA) me tranquilizó:

"A recent report from E Source indicates a level of UV radiation from CFLs at a range of 50-140 microwatts/lumen. In comparison, this report also sites that some incandescent products have been found to have UV levels exceeding 100 microwatts/ lumen."

Creo que demandaré a los fabricantes de lámparas tradicionales por no avisarme de semejante riesgo para mi salud. Aún así, si las CFLs suponen ahorro energético, a mí me parecía de esperar que emitan más procentaje de la energía en el espectro visible, aunque no es algo que se asegure en ningún lugar que yo haya encontrado...

3.- Contienen mercurio: Cierto, pero unos 5mg por lamparita, frente a los 3 gramos de nuestros antiguos termómetros que siempre tuvimos en casa, según dice Chemistry World:

"How much mercury do CFLs contain?

Up to 5 milligrams - a tiny amount when compared to the 3 grams in a mercury thermometer, says Adrian Westwood, from the UK Environment Agency. Fluorescent strip lights contain similarly tiny amounts, reduced from the 100 milligrams present in first-generation CFL bulbs."

Vale, que no es bueno jugar con mercurio, pero más que un riesgo para la salud humana me parece un problema de tratamiento al término de su vida útil y/o reciclado, por que los termómetros se rompían y valía con recoger con cuidado. Yo he jugado con mercurio (sin tocarlo con las manos) y oye, aqui esto..... agghhhhg...