Las luces de los terremotos
24 de marzo de 2010 por manuEn algunos terremotos se han visto luces en el cielo, casi al estilo de las auroras boreales. Científicamente, ha resultado hasta ahora muy difícil averiguar su causa exacta, aunque hay multitud de terremotos en ciertas zonas. Pese a que cada semana hay de media más de un terremoto de magnitud 6 Richter y más de 10 por encima de 5 (pero no siempre en zonas pobladas y/o relativamente no preparadas), no es un fenómeno ni tan frecuente ni predecible como para estudiarlo como debería. Además, estas luces solamente han sido vistas hasta ahora en terremotos muy intensos, por encima de 7.5, lo que hace aún más difícil ampliar el rango de experimentos.
Los más simplistas apuestan por el choque de los cables de luz de las calles, pero no parece probable. Principalmente, por que un cable de transmisión eléctrica pueden generar arcos eléctricos muy localmente, pero no generar un efecto aurora. Además, desde la época de la antigua Grecia se habla de dichas luces, aunque fueron consideradas un mito, se pudieron comprobar en 1960 en Japón.
Otra teoría es que el cuarzo en la roca, debido al efecto piezoeléctrico, genera electricidad (al igual que un voltage hace vibrar el cuarzo como ocurre en los relojes de placas electrónicas PCB). Esta teoría no se considera muy razonable, ya que el efecto piezoeléctrico es débil y a que dado la aleatoriedad de orientación de los distintos cristales en una roca, las corrientes se deben anular en gran parte, sin generar un efecto suficiente para explicar el fenómeno.
Triboluminiscencia, pequeñas cantidades de gas Radón... existen varias teorías, pero lo que hay que tener cuenta, es que para ver esos efectos se necesitan partículas ionizadas.
Un terremoto se produce por que las placas tectónicas tienen movimientos relativos. Tanto cuando se producen por cizallamiento, falla o cualquier otra causa, lo que ocurre es que se acumula energía en el borde tectónico hasta que esta se libera y se produce el 'ajuste' de las placas y por tanto, el terremoto. Imagínate, por ejemplo, que intentas deslizar una lija sobre otra, quedan enganchadas hasta que haciendo más fuerza desliza bruscamente una sobre la otra. De alguna forma, esa energía pasa de la tierra a la atmósfera.
La teoría más aceptada es la de los hoyos-p. Friedemann Freud descubrió que las rocas son aislantes, pero en la superficie de las mismas existe cierta conductividad. Dado el estado de oxidación del oxígeno en los silicatos (O+) se encuentran en las rocas cargas positivas, que pueden moverse y conducir electricidad. En un terremoto de cierta intensidad, donde se acumula gran cantidad de energía estas cargas pueden abandonar la roca y pasar al aire, generando luces de terremoto, interferencias en ondas de radio y electromagnéticas y esas premoniciones que tienen los animales y algunos humanos debido a la ionización del aire.


