Una buena razón para ventilar tu casa: El Radón
26 de enero de 2012 por manuEs curioso la poca atención que prestamos a cosas cotidianas. Ventilar la casa es un ejemplo.
Aparte de olores, en una casa sin ventilar se acumula dióxido de carbono, fruto de la respiración de los seres vivos que la habitan y otros gases desagradables. Metano, por ejemplo. O restos de gas natural o butano sin quemar... Uno de los grandes desconocidos es el Radón, un gas noble que es altamente radiactivo y que, dependiendo de la zona en la que vivas, puede llegar a concentrarse en una vivienda y ser realmente perjudicial para la salud.
El Radón, de forma natural, se encuentra en muy bajos niveles en la atmósfera, como producto gaseoso de la desintegración del Radio y del Torio. Dependiendo de las concentraciones que haya en el suelo de estos compuestos, pueden encontrarse más trazas de Radón en el aire. Este gas emite partículas alfa que son altamente ionizantes, pero de muy baja penetrabilidad. Así, el contacto con estas partículas en nuestra piel no es dañino, ya que no llegan a superar nuestra epidermis. Pero si el gas se inhala y llega a los pulmones, no hay protección suficiente para que estas partículas no dañen los alveolos o el propio tejido pulmonar.
Conviene resaltar otra vez que es un gas con muy poca presencia en el aire, y que depende mucho del tipo de suelo sobre el que vivas, pero se estima que más de un 5% de los casos de cáncer de pulmón en el mundo se deben a este gas, ya sea natural o por producto de la mano del hombre. Con un período de desintegración de 4 días, en algunos lugares del planeta, puede acumularse en viviendas hasta resultar perjudicial. Eso sí, bajo exposición prolongada.
No es para alarmarse, pero la próxima vez que te de pereza abrir las ventanas de tu casa, ya tienes una razón más para hacerlo. Ese gran desconocido: El Radón.












